Originalmente era de cuello cerrado y mangas estrechas, pero hice un recorte cuadrado en el cuello que no calzó del todo bien y lo arreglé tomando un poco de tela al medio, estilo corazón. Corte las mangas y añadí blonda a todos los contornos, además del detalle del centro. Fue un upgrade.
Ese es el detalle
La tenía guardada y la encontré mientras buscaba otra cosa. Automáticamente pensé en añadirle una cruz. Era una polera cedida, media aseñorada y que quedaba un tanto grande, pero el detalle se lo arregló. La cruz la compré en un chino. Sencilla y liviana.
Fue difícil sacarle foto, esta resalta todas sus pifias. Es una polera de pabilo hecha de plush, con una blonda como detalle. Es ajustada y va bien con un top de transparencia y etc.
La compré en esos locales de ropa por kilo, originalmente tenía otra tela transparente, que era brillante y con un bordado de mariposa. Muy de los 2000, pero decidí que se vería mejor con ese encaje de telaraña que saqué de por ahí.
También de un local de ropa por kilo, venía muy desteñida y con los tirantes flojos. La volví a teñir y ajuste los tirantes a mi talla.
Otra polera de plush con un cuello muy cerrado, la ajusté y le hice uno cuadrado. Es muy sencilla y funcional, pero la considero incompleta. Siento que le falta una blonda o no sé.
Solo le añadí la blonda, le da un toque abultado a la falda. Hace falta plancharla.
Un chaleco de mesh, tejido. Tiene las mangas estilo campana y la lana es tiesa y acrílica.
Puede que sea trampa ponerlos pero originalmente eran de un color negro deslavado, rozando el gris. Antes de teñirlos les añadí las cuatro chapas de encendedores, un toque un tanto callejero. Me gustan mucho y son cómodos.
Esto si son trampa porque no los hice sino que los encontré en la ropa x kilo, pero quería mostrarla por lo exótico de su diseño. No es del gusto de todos y los estampados extraños son mi gusto culpable. Es de poliéster y las mangas tienen transparencia.